El Descanso Visual

Ojos, Dolor y Postura

Pasar muchas horas mirando pantallas fatiga los músculos oculares. El sobre-esfuerzo de los músculos oculares está relacionado con la mala postura y el dolor de cuello y espalda. El dolor de cuello y espalda nos pone de mal humor y nos impide realizar actividades que sí nos gustan.

La computadora en el trabajo, la tablet y la tele en casa y el celular en TODOS lados… la mayoría de nosotros, si estamos medianamente enchufados en la vida moderna y citadina, nos pasamos entre 6 y 12 horas enfocando la vista sobre una pantalla.

Más allá de los efectos adversos sobre nuestra atención y nuestros niveles de ansiedad, quisiera hoy hablar de los efectos nocivos de tantas horas mirando fijamente una pantalla sobre la parte física que lleva a cabo ese mirar: los ojos; y el efecto del sobre-uso de estos sobre el resto del cuerpo, en especial sobre la postura.

Cuando forzamos la vista, es muy probable que desarrollemos problemas posturales, porque acabamos empujando la cabeza hacia adelante y acortando el cuello por detrás. Obviamente las horas que pasamos sentados frente a la computadora tienen sus efectos sobre nuestras espaldas, sobre todo la espalda baja que acaba doliendo… cuando no quedamos duros. Mucho se ha escrito también de la «postura del celular» y los problemas que esta genera para el cuello, hombros y columna. Fijar la vista sobre una pantalla también afecta a los ojos mismos, que acaban cansados, se nos dificulta leer, nos da dolor de cabeza.

Toda esta cascada de eventos que se precipitan de nuestras horas fijando la vista en la pantalla nos acaban robando la energía que querríamos usar para otras actividades más allá del trabajo: como hacer ejercicio o jugar con nuestros hijos o nietos al volver a casa.

El sobre-esfuerzo de los músculos oculares, y los dolores posturales que esto acarrea, son fácilmente prevenibles con «descansos visuales» cada 20 o 30 minutos de uso de pantalla.

Cuando enfocamos la vista a una misma distancia todo el día, hora tras hora, semana tras semana, año tras año… es inevitable generar alteraciones en la función de los músculos oculares. Como cualquier otra parte del cuerpo con posibilidad de movimiento, los ojos necesitan variedad de estímulos motores: enfocar lejos y cerca, moverse en todas las direcciones.

Ya todos sabemos que si trabajamos sentados muchas horas necesitamos levantarnos y hacer un corte para movernos y estimular otros sistemas. Se recomienda un corte cada 60 minutos en el que te levantas y caminas, aunque sea para buscar un vaso de agua o un café.

Además, si trabajas en cualquier capacidad que te implica fijar la vista durante horas (sea sobre una pantalla, un papel o cualquier otra cosa) necesitas ponerte una alarma o recordatorio cada 20 o 30 minutos para tomarte un descanso visual.

¿Qué es un descanso visual?
  1. Descanso y calor: Lo primero y más simple que puedes hacer es quitarte los lentes (si los usas), cerrar los ojos, frotar las palmas de las manos y cubrir los ojos con las manos para darles calorcito por unos minutos.
  2. Cambiar la distancia de enfoque: Lo segundo, si tienes la ventaja de tener una ventana cerca, mira hacia afuera, a la distancia, durante unos minutos. La idea es mirar más lejos que la distancia típica a tu pantalla, y si puedes ver el horizonte tanto mejor. Si no tienes una ventana, puedes aprovechar para hacer un ejercicio de campo visual periférico.
  3. Movilizar los músculos oculares: Tercero, toma un lápiz o simplemente utiliza tu pulgar como puntero, extiende el brazo delante tuyo, mantén la cabeza quieta, y realiza círculos, líneas, ochos y otros movimientos de varios tamaños y en todas las direcciones con tu puntero, siguiendo su trayecto con tus ojos. El objetivo aquí es lograr una leve sensación de «estiramiento» o «trabajo» alrededor del glóbulo ocular, o sea que los 6 musculitos que mueven tus ojos tengan oportunidad de ejercitarse, moverse y cambiar sus largos por un rato.
  4. Descanso y calor: Por último, vuelve a cerrar los ojos, frotar las palmas de las manos y cubrirlos con las manos para darles calorcito por unos minutos, antes de colocarte nuevamente los lentes y continuar con tu trabajo.

Inspirado en el artículo Body Pains Caused by the Eyes? You Bet . . .  de la página Zhealth: Performance Solutions del Dr. Eric Cobb.

Image credit: Photo by Samuel Scrimshaw on Unsplash

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