Vida Es Movimiento Es Vida

Ante todo aprende a moverte.

La vida tiene una dimensión física, una dimensión emocional y una dimensión mental. Al menos todos podemos estar de acuerdo en que esas tres dimensiones están en todos nosotros: tenemos un cuerpo, tenemos emociones y tenemos pensamientos. No podría aseverar con tanta certeza si existen otras dimensiones de la existencia, pero no estoy cerrada a la idea. Simplemente me remito aquí a las tres dimensiones que creo todos podemos reconocer en nosotros mismos.

Ahora bien, estas dimensiones se entre-penetran a tal punto que es difícil pensarlas como tres cosas separadas. Personalmente, prefiero pensarlas como una misma cosa que muestra tres facetas. ¿Qué es esa cosa? Permítanme postular al movimiento para ese puesto. ¿Por qué el movimiento? Porque es lo que las tres facetas presentan en común: el cuerpo se mueve, las emociones se mueven, los pensamientos se mueven.

Podríamos quizás decir que movimiento es igual a cambio, y agarrarnos de la vieja máxima que el cambio es la única constante de la vida. Y sería cierto: nuestros cuerpos cambian, nuestras emociones cambian, nuestros pensamientos cambian. Pero prefiero no usar la palabra cambio, porque nuevamente nos devuelve a la idea de que hay ‘cosas’ que ‘cambian’, pero eso no es así: lo que hay es ‘cambio’ en las ‘cosas’. Parece una diferencia sutil, pero es importante, LO que HAY, lo que EXISTE es el cambio, y me parece que la palabra MOVIMIENTO es más acertada para comunicar la idea de lo que hay.

La Vida es Movimiento. La vida es un ‘siendo’ y no un ‘es’, la vida es dinámica, lo que no se mueve, lo que no cambia, deja de ser.

El Movimiento se manifiesta en las tres dimensiones y las tres dimensiones están presentes en cada movimiento. Piénsalo un momento. Estás ahí sentado, respirando y leyendo estas palabras. Sentarse, respirar y leer requieren movimiento físico, aunque sea mínimo a la vista: mueves tus ojos, se mueven tus costillas y tu vientre, todo tu cuerpo se ajusta y reajusta minúsculamente para mantenerse en equilibrio. Sentarse, respirar y leer requieren movimiento mental, consciente y subconsciente: leer obviamente requiere un movimiento de pensamiento consciente, pero incluso tu forma de sentarte y de respirar están basadas en tus conceptos sobre esas acciones. Finalmente, sentarse, respirar y leer requieren movimiento emocional, aunque generalmente no eres consciente de esta dimensión en tan simples acciones: estás teniendo alguna reacción emocional a lo que estás leyendo, y simplemente estar allí, sentado y respirando, tiene su trasfondo emocional, tu ‘estado de ánimo’ por así decirlo.

Estas tres dimensiones se afectan entre sí, aunque quizás ‘afectan’ no sea la palabra justa, ya que presupone que una de ellas ocurre primero y afecta a las otra dos, cuando en verdad ocurren simultáneamente.

La Vida tiene al menos tres dimensiones y las tres manifiestan los efectos del estrés. El estrés es síntoma que tu Sistema no es capaz de sobrellevar con coordinación, eficiencia y gracia las demandas que le impone la existencia. Si sufres de estrés (esa molesta tensión física, mental y emocional) es posible que las demandas sobre tu vida excedan a tu capacidad y habilidad para moverte.

Cuando se acumula estrés, cuando la tensión nunca afloja, sobreviene el dolor, se reduce la energía y se pierde el gusto a la vida. Envejecemos en cuerpo, mente y alma, vamos camino a dejar de ser.

Es simple, la vida es movimiento, y tu habilidad para el movimiento es primordial para llevar tu vida adelante; es algo en lo que no puedes ni deberías dejar de invertir.

Aprender a moverse mejor (en las tres dimensiones) es por lo tanto una inversión de alto rendimiento: tu Vida mejora si aprendes a moverte mejor. Recuerda: la Vida ES Movimiento.

Hay buenas noticias con respecto a lo anterior:

  1. Es posible aprender a moverse mejor, más libremente, con mayor coordinación, gracia y eficiencia;
  2. Puedes entrarle al movimiento desde cualquiera de las tres dimensiones y notar efectos en las otras dos;
  3. El movimiento ‘físico’ es un buen campo de juego para conocerte en todas tus dimensiones, ya que es fácil percibirle y estudiarle;
  4. Si te vuelves un estudioso sagaz del movimiento ‘físico’ verás que las estrategias (mentales y emocionales) que utilizas para facilitar tu movimiento ‘físico’ puedes luego usarlas para facilitar tu movimiento en todas las dimensiones.

 


Fuentes consultadas:

  • Gendlin, E. (2018). A Process Model. Northwestern University Press.
  • Hargrove, T. (2008). Why Better Movement?. [online] BETTER MOVEMENT. Available at: https://www.bettermovement.org/blog/2008/why-better-movement